Reorientar mi punto de vista estadounidense
Tengo el gran privilegio de realizar un trabajo que marca la diferencia en el mundo. Esto lo digo desde la gratitud y no la petulancia. Pese a que definitivamente disfruté mi antigua carrera en la industria de las telecomunicaciones (y los beneficios financieros que vienen con ella), no alimentaba mi alma de la manera en que lo hace mi trabajo en Linked Foundation. Sin embargo, haber crecido en el sector privado hace que quiera usar los parámetros y herramientas del comercio estadounidense en empresas sin fines de lucro.
Algunas veces es como intentar armar un rompecabezas que no encaja. Por ejemplo, en el 2008, comenzamos una colaboración con Mercy Corps para proporcionar a los guatemaltecos medicamentos de alta calidad a bajo costo usando un modelo de negocios sostenible. Comenzó como comienzan muchos proyectos; un colega me presentó a alguien en Mercy Corps con la idea de que nos pudiéramos beneficiar mutuamente de nuestra experiencia. Se determinó que Linked Foundation proporcionaría el capital de riesgo para lanzar la prueba de la franquicia de microfarmacias.
Pero queríamos más que eso. Queríamos tener voto, tal como una empresa con capital de riesgo quiere tener una opinión en la junta o equipo administrativo. No somos el tipo de organización que escribe un cheque y pide que le envíen información periódicamente. Ese no es el motivo por el que fundamos Linked Foundation. Queremos ponernos a trabajar, no a estorbar, queremos participar. Para algunos colaboradores esto no son buenas noticias, pero afortunadamente Mercy Corps ha acogido nuestra voz.
El proyecto era complicado. Las farmacias, hospitales y médicos son pocos y están alejados unos de otros en la Guatemala rural. Si eres estadounidense podrías pensar: gran problema montarse a un carro, a un autobús o un tren y buscar ayuda; no todos somos citadinos ni provincianos. Pero en la Guatemala rural, es muy probable que un carro no esté a tu alcance, e incluso si lo tienes, las carreteras son poco fiables. Los autobuses y trenes son pocos y alejados unos de otros. Y son caros. Y todos se tardan. Si caminas durante seis horas para obtener medicamentos, has perdido el salario de días… y aún tienes que regresar a casa. Podrás imaginar lo que sucede con algo tan lujoso como es el cuidado preventivo; lo convierte en algo prácticamente inexistente.
Nuestra solución fueron las TISA (Tiendas de las Salud). La idea era entrenar a alguien del pueblo en el cuidado básico de la salud de manera que él o ella pudiera despachar medicamentos adecuadamente y con exactitud a quienes lo necesiten. Cada tienda funcionaría como un centro de beneficios, creando un empleo para el dueño y de esta manera creando un modelo expansible y sostenible para el programa. En nuestro idioma, sostenible significa que el programa puede mantenerse sin necesidad del apoyo continuo de los donantes. Escalable implica que el programa de prueba puede ser implementado a lo largo de la región, y posiblemente adaptado para nuevas regiones.
Todo lucía bien en papeles. Linked Foundation buscó el apoyo de expertos en desarrollar el modelo de negocios, y Mercy Corps contribuyó con su invaluable experiencia en las operaciones de campo y el conocimiento médico.
Pero los papeles y los planes minuciosamente elaborados no pueden tener en cuenta los retos borrosos a través de nuestros lentes estadounidenses. Por ejemplo, alguien me preguntó recientemente si teníamos las cifras de a cuántos individuos se le habían proporcionado ciertos medicamentos. A través los ojos estadounidenses esta puede parecer una pregunta simple. Si fueras a un Rite-Aid local (una cadena de farmacias estadounidense) y preguntaras cuántas dosis de amoxicilina han sido dispensadas en los últimos 12 meses, ellos ingresarían en su sistema, crearían un reporte y te entregarían la información.
No es así en la Guatemala rural. Comencemos con la computadora. No hay computadora. Y no hay WiFi tampoco. Las transacciones son manuales y en efectivo. Nadie usa una tarjeta de crédito o un sistema de punto de ventas. Los únicos datos potencialmente confiables son los del reabastecimiento, pero no generan ninguna información sobre clientes repetidos vs. nuevos clientes para un medicamento en particular. Y también asume que alguien haga un seguimiento.
Digamos que el dueño tiene un teléfono inteligente. Muchos lo tienen porque lo proveemos como parte del programa para que puedan acceder a una línea directa para preguntas médicas. ¿Pudiera él o ella ingresar datos en una base de datos en línea? Pero, los teléfonos inteligentes requieren un pago por minutos. Estos son adquiridos con tarjetas de llamada, las cuales, por casualidad, son un componente principal en la rentabilidad de las TISA. Las personas del pueblo compran sus tarjetas de llamada en las TISA. Resulta que las tarjetas de llamada están sujetas a problemas en la cadena de suministros y muchas veces no están disponibles.
La realidad en el campo hace que sea difícil recopilar este tipo de información que nosotros los estadounidenses consideramos fundamental para determinar el éxito o fracaso. Entonces, ¿dio resultado? A pesar de los retos, en general podemos decir con certeza que los resultados han sido satisfactorios. Sabemos que hemos abierto 50 tiendas que brindan acceso al cuidado de salud a 88,000 personas. Hemos cedido el control a Farmacias de la Comunidad (FdeC), una gran compañía farmacéutica en Guatemala, quién junto con Mercy Corps continuará perfeccionando el proceso. La meta es expandirnos a 500 tiendas, con acceso a 450,000 personas.
Estamos complacidos, pero sabemos que tendremos más trabajo por hacer. En un país en el que aproximadamente el 50% vive en la pobreza y el 60% carece del acceso básico al cuidado de salud, sabemos que no podemos descansar. Estamos trabajando con un talentoso grupo en la Universidad de California en San Francisco (UCSF, por sus siglas en inglés) para recopilar datos valiosos acerca del programa. Con ellos, esperamos mejorar lo que estamos haciendo actualmente, y usarlo para formar nuestros proyectos futuros. Mientras tanto, continuaremos ajustando nuestro centro de atención para concebir con más claridad tanto los retos como las soluciones en el campo.
Lea más detalles acerca del proyecto TISA aquí.
¡Tendremos novedades pronto!
Nancy


